Gatitos - Cristina Monteoliva


Tristemente no todos vivimos en el mismo planeta. Hay lugares donde la abundancia de bienes materiales y seguridades, pueden provocar que sus afortunados habitantes pierdan la perspectiva de lo que realmente es importante. Y hay otros también en los que ante la carestía, el drama aceptado como parte de la existencia y la inseguridad derivada de guerras o enfermedades, hacen que las personas se vean obligadas a centrarse en valores no materiales, ya sean el amor y la familia o la simple lucha contra las adversidades, intentando en el tiempo de que dispongan, disfrutar de las pequeñas cosas. 
Curiosamente, las carencias de los segundos suelen ser consecuencia del sostenimiento de los primeros, o de la avaricia de aquellos que anhelan alcanzar su propio “norte”, próspero y confortable, a toda costa. 
Evidentemente nada es idílico ni está libre de matices. Cuando los adultos de estos universos tan diferenciados entran en contacto, pueden generarse tensiones y conflictos. Cuando los que lo hacen son niños libres de malicia y prejuicios, pueden descubrir más cosas de las que imaginaron, enriquecerse con ello y soñar con un futuro mejor. 

Dylan, a sus 11 años de edad, debe acompañar a su tía en un repentino viaje. Despreocupado, pensando que son unas vacaciones más y sin siquiera saber cuál es el destino al que se dirigen, repasa su cuaderno una y otra vez. Con una vida cómoda, sedentaria y de excesiva sobreprotección, esas páginas son su refugio ante la soledad y la falta de emociones; en ellas escribe incansablemente las aventuras de su álter ego, el general Malapata, que ha de enfrentarse una y otra vez al malvado Doctor Malojo para conservar el afecto de su prometida Buen Tipo. Sus personajes son el reflejo de su visión del mundo, con buenos, malos y mujeres superficiales e indefensas. 

En un lugar tan lejano que ni la lengua es la misma se encuentra Sveta, de también 11 años. Una niña madura y con un enorme corazón lleno de cicatrices. Ese mismo día, muy señalado para ella, intenta salvar la vida de uno de los dos gatitos que adoptó y que está muy enfermo. Tal vez, cuidar a los dos pequeños huérfanos sea un bálsamo contra el dolor cuando su madre, a la que le queda poco tiempo, se marche para siempre. Afortunadamente para ambos, Cristina Monteoliva, como el hada buena de un cuento, decidió que sus caminos se cruzasen. 

Gatitos es un maravilloso juego de contrastes y paralelismos escrito con inteligencia y sensibilidad. Una novela corta y de lectura ágil que siempre lleva al lector donde no espera. Su prólogo, su estilo deliberadamente coloquial, su portada y su sinopsis, acordes a lecturas infantiles o juveniles, esconden una historia cargada de denuncia social, medioambiental y humana que sorprenderá e impactará a los adultos. Y es que estamos ante un relato creíble que refleja a la perfección como la avaricia, el sufrimiento de los desamparados, la destrucción del planeta y las secuelas de la guerra se relacionan dejando a su paso miles de víctimas silenciosas. Pero también ante un relato que aúna la denuncia con la esperanza. 

Y como expusimos anteriormente, todo son contrastes. A pesar de lo peliagudo de los temas que trata, la visión del inocente e imaginativo Dylan y de la maravillosa Sveta que, acostumbrada a no rendirse y a enfrentarse a cada obstáculo que le puso la vida desde el día en que nació, hacen que la obra no sea triste ni cruda. Los acontecimientos crueles y descarnados que se relatan van envueltos en delicioso humor infantil y en la valentía ilimitada de una niña que hace sentir al lector que nada puede salir mal. 

Merece mucho la pena descubrir esta novela repleta de personajes femeninos fuertes y admirables, capaces de sacrificarse por quienes les rodean y mirar siempre hacia adelante. Si lo hacéis acompañaréis a Dylan a encontrarse a sí mismo en el mejor día de su vida, veréis como ellos dos no son tan distintos de esos desvalidos gatitos y querréis releer varias veces un epílogo que invita a creer que la vida también puede tener un final de cuento.

Cuerpos descosidos - Javier Quevedo Puchal


Somos rehenes de nuestro pasado. Todo aquello que vivimos, hicimos o nos sucedió durante nuestra infancia, cuando éramos prisioneros de un mundo de adultos que no podíamos comprender y que intentábamos explicar con nuestros escasos recursos, nos fue marcando. Para bien o para mal. Esa huella, prácticamente imposible de borrar, puede condicionar el resto de nuestras vidas y de ella casi nadie puede escapar. Hay personas, las más desafortunadas, que al mirar atrás nunca conseguirán decidir si fueron víctimas o verdugos, incitadores o daños colaterales, si amaron o temieron, si son causa o consecuencia. ‘Cuerpos descosidos’ nos habla de seres dañados y oscuros, algunos de ellos con dones excepcionales, cuyos remordimientos les impiden avanzar en su búsqueda de la felicidad. 

Son tres las líneas argumentales que maneja Javier Quevedo Puchal para sumergirnos en un relato tan crudo y estremecedor como asombroso: 
La de Eva, una mujer que busca a través del dolor acercarse al amor de su vida, el que le fue negado, el que le acercaba a Dios. La de Lucio, un chapero de gran humanidad aunque poseedor de un poder semejante a una maldición, que vive enamorado de “la Papisa” Renée, dueña del cabaret de los pecados y con la capacidad de absorber las culpas de aquellos que buscan aliviar su conciencia. Y por último, el diario de un niño criado en la opresión y el fanatismo religioso, que intenta desesperadamente abrirse a la vida y dejar atrás a unos padres crueles, (protagonistas de la narración en la sombra), que le roban el aire, le maltratan y le imponen unas creencias que no comprende. Todas, historias sórdidas y descarnadas, con la capacidad de atrapar al lector, introducirle en sus mundos de seres atormentados, carnes mortificadas, represión y culpabilidad. Y todas cargadas de sexo disfuncional, ya sea en su vertiente más execrable, como modo de vida, o como vehículo y arma para traspasar límites y someter a otras personas. 

El autor, con una prosa cercana y a la vez elegante, consigue retratar a unos personajes de enorme fuerza y credibilidad, capaces de eclipsarse los unos a los otros en cada capítulo. Además, dosifica las incógnitas haciendo que el lector las resuelva unas líneas antes de dar él la solución, pero de tal forma que cada respuesta es el origen de una nueva pregunta. Y cuando todas las cartas están sobre la mesa, la verdad es tan demoledora que conduce por inercia hasta un final perfecto, de los que cierran el círculo o, tal vez, suponen el inicio de una penitencia. 

Esta obra, tan difícil de clasificar y que pide a gritos una reedición, supone un maravilloso entretenimiento de los que invitan a reflexionar sobre la oscuridad que hay en nosotros. Juega constantemente cambiando la visión tradicional de los conceptos, mostrando la muerte como una liberación, el asesinato como muestra de compasión y conectando irremediablemente el amor y la muerte. Si deseáis pecar y ser perdonados, matar y ser bondadosos, saberos poderosos y sentiros desvalidos, traspasad vuestros límites y leed esta novela: descoseréis vuestros cuerpos pues aprenderéis que el pecado está en la carne y sólo el dolor podrá purgaros.

Los Huérfanos - Jorge Carrión



¿Qué es un ser humano sin esperanza ni libertad? ¿Cómo conserva la cordura y reprime sus instintos? ¿De qué manera no pierde lo que un día fue ni olvida lo que vivió? O más importante aún, ¿cómo hacer que esos recuerdos no le impidan buscar un sentido a su presente? Si nuestra vida cambiase de un día para otro, sin posibilidad de marcha atrás, y nos situase en un escenario carente de risas, motivaciones positivas, o más futuro que una muerte lenta y segura tras unas paredes de hormigón, ¿qué valor le daríamos a la interpretación de nuestro pasado y como reaccionaríamos ante la inminente desaparición de todo lo que fuimos? 

La luz amarilla es omnipresente dentro del búnker de Pekín en el que sobreviven un puñado de personas de distintas nacionalidades tras la Tercera Guerra Mundial. Trece años después del fatídico día de mediados del Siglo XXI en que los hongos atómicos asolaron el planeta, el mismo en que nació la pequeña Thei poco después de cerrar la compuerta metálica que les libró de la muerte, el puñado de hombres y mujeres que aún sobreviven ya pasan de los cincuenta años de edad y saben que nunca podrán salir de ese laberinto de hormigón. 

Todos tienen su función pero no es suficiente para llenar sus días. La tenue iluminación es una metáfora de sus vidas y la única esperanza que les queda es que la joven que han criado entre todos y que ahora está en plena pubertad pueda salir algún día y les lleve con ella en su recuerdo. Y eso precisamente, la memoria de lo que son y de lo que ocurrió atormenta al narrador, Marcelo, un funcionario argentino obsesionado con transcribir todo lo que llevó a la humanidad a la autodestrucción y a estudiar compulsivamente el diccionario en un intento de preservar lo que fueron y lo que significaron. 

Son muchos los temas que subyacen en esta trama desesperanzadora, asfixiante y opresiva: 
El poder encarnado en Chang, padre de la niña y al que todos aceptan como líder tácito y en Carl su principal tutor, pero también en la misma joven, apenas consciente de los instintos que despierta en los hombres, esforzados por reprimirlos y que la veneran casi como una deidad. 
El sexo como vehículo de relaciones antes de las explosiones y como válvula de escape, compulsiva y disfuncional en el encierro. 
La idea del suicidio que planea constantemente, ya sea simbolizando la salvación o adelantando lo inevitable y la de la impostura ya que todos tratan de mostrarse mejores de lo que son. 
Pero también se manejan de forma contundente el control (ya entenderéis porqué) y la cultura, en su vertiente más académica o en la popular pues les sirve de justificación o explicación de sus actos a algunos de los personajes. 

Carrión, autor con querencia por lo simbólico, consigue en esta segunda entrega de su ‘trilogía de Las Huellas’, una original reflexión sobre el revisionismo histórico y sus consecuencias; la ficcionalización de la realidad es el nexo con ‘los muertos’ y ‘los turistas’, las otras novelas que componen el tríptico. Pero también idea un extremo experimento sociológico de participantes atormentados por la inevitabilidad de la muerte, la demencia, la nostalgia, la desesperación y la falta de amor. Como buena obra post-apocalíptica no carece de escenas de violencia, crudezas y atrocidades varias, pero tanto el tono general como la visión de un narrador subjetivo y poco fiable, empeñado en repetirse (y repetirnos) incansablemente las palabras que cree que definen cada hecho y que no deben perderse para preservar lo que fuimos o significamos, hacen que esta historia no esté enfocada a un público masivo querencioso de tramas ágiles. Estamos ante un trabajo sobresaliente que debe ser leído y releído con atención y espíritu crítico.

Leyendas del Sur - Erica F. Alio Warr


Todos los pueblos tienen sus mitos y leyendas. Todos poseen un rico acervo de conocimientos transmitidos durante siglos (mayormente de forma oral), con los que los niños y niñas aprendían los valores básicos de su comunidad. Sin embargo, en esta época actual de globalización, tan dada al desprecio hacia el modo de vivir y pensar de tiempos no tan remotos, de consumo rápido y preferencia por la espectacularidad frente al contenido, corremos el peligro de perder irremisiblemente aquellas hermosas historias sin las cuales no se puede entender quienes éramos y en parte, seguimos siendo. 

Erica F. Alio Warr intenta recuperar con esta obra los cuentos ancestrales que aún escuchaba y quería creer durante la infancia en su Buenos Aires natal, aunque tal vez en esa época no fuese consciente de los conocimientos que albergaban. Tras reunir y estudiar las diferentes versiones de cada relato ha conseguido unificarlos dándoles una forma hermosa y literaria acorde a nuestros tiempos sin que por ello pierdan la esencia, el valor didáctico y el interés antropológico que les caracterizan. Además lo ha hecho de forma bilingüe, en español e inglés, para procurar un mayor alcance y difusión. 

A través de los seis relatos bellamente ilustrados por la propia autora que componen el texto, el lector se sumergirá en tiempos mitológicos donde el ser humano vivía en comunión con una naturaleza protectora pero que sabía defenderse de los agravios del hombre. Se encontrará con el mal encarnado al que sólo se le podía vencer con pureza de corazón e ingenio, comprenderá como las almas puras aspiraban a ser recompensadas convirtiéndose en espléndidas manifestaciones del planeta en el que vivían y se divertirá cuando la falta de humildad y respeto reciban su castigo. 

Cuatro de estas seis narraciones tienen un marcado carácter mitológico y desprenden un enorme amor por el planeta. Además, sus similitudes con historias universalmente conocidas de la cultura europea nos demuestran que las inquietudes del ser humano eran las mismas en distintas épocas y lugares. Las dos restantes cuyo origen ya no es tan lejano y en los que el español latino se hace más evidente por sus diálogos, se centran en enseñanzas morales y en la necesidad de escoger el bien frente al mal. Entre ellas destaca con luz propia ‘María y el Zupay’, un cuento que inevitablemente recuerda al Fausto de Goethe y Marlowe pero que se distancia rápidamente mostrando al ser demoníaco como un vehículo para la némesis. 

Estamos por tanto ante un libro muy breve, escrito de forma sencilla y con mucho amor, centrado en trasladarnos la visión de unos hombres y mujeres que, aunque no tenían todas las respuestas que tenemos hoy, creían que todo comportamiento tenía una correlación causa-efecto, tanto las relaciones con sus semejantes como con su entorno, pero lo hace de una forma tan amena y colorida que te invita a releer una y otra vez sus páginas.

La extraña curación de Marta - Mercedes de Miguel, P.L. Salvador


“La sociedad está condenada, pero nosotros, como individuos, aún tenemos una oportunidad” 

¿Podemos cambiar quienes somos? ¿Aquello que no nos gusta de nosotros mismos? ¿Extirpar de nuestra vida lo que nos causa infelicidad o hacer eso que realmente necesitamos ignorando la opinión de los demás? La sociedad nos proporciona unos parámetros desde la infancia, nos dice que está bien y que mal, cual de nuestras necesidades como seres únicos es permisible y cual no lo es. Si tenemos la suerte de soñar con nuestro propio Mr Hyde, ¿deberíamos liberarlo o mantenerlo encadenado?. La moral heredada no debería ser siempre nuestra guía, tendríamos que ser capaces de sobrepasar sus barreras sin que nadie salga perjudicado y buscar aquello que realmente nos falta. Como hizo Marta. 

Esta, su historia, se compone de tres partes (que podrían ser una sola), todas iniciadas a partir de un arrebato de rabia, desesperación o angustia y todas diferentes aunque repitan o aludan a los mismos personajes. Concretamente a tres que deberían ser seis, porque Raquel, Nacho y Alejo son el vivo retrato y la actitud de Marilyn Monroe, Arthur Miller y George Barris (el fotógrafo de la actriz). Sí, falta Marta, pero en realidad no; al final del libro el lector la conocerá mejor que a ningún otro. 

En todas ellas Raquel es una mujer valiente, de diferentes formas y por distintos motivos y juega el papel principal en un triángulo de amor y sexo desenfrenado que sitúa en los otros vértices a dos hombres que no podrían ser más diferentes: uno pólvora y el otro paz, uno presente y vida, el otro futuro y esperanza. Dos hombres que, lo quieran o no, se complementan para darle todo lo que realmente necesita. 

Si bien el primer relato gira en torno a la necesidad y la importancia del sexo forzando al lector a diversas reflexiones sobre la moral, la frustración y la aceptación de uno mismo, el segundo, íntimamente relacionado con el anterior, se centra en el aspecto intelectual de las relaciones sentimentales. Ambos contienen pequeños matices, características de sus protagonistas, lugares y situaciones que, como en un rompecabezas de realidad, acaban ocupando su lugar en un tercer tramo que asombra al lector al encontrarse de pronto donde no esperaba. 

P.L. Salvador y Mercedes de Miguel han compuesto un texto homogéneo, donde no se puede advertir en que parte empieza uno y termina otro, sin fisuras, fresco y sorprendente. Una historia de historias repleta de juegos de palabras y estructuras, giros y sorpresas, donde los propios personajes parecen hablarte y demuestran que la Metaliteratura de calidad y no forzada está al alcance y es perfectamente disfrutable por todo el mundo. 

Con capítulos cortos, innovando incluso en la forma de enumerar cada uno (lo que puede verse como otro de todos los incontables matices de la novela), yendo al grano y teniendo a la propia literatura como parte esencial de la trama, esta narración que impacta a pesar de su amenidad es, sobre todo, una invitación a no conformarse con lo que parece normal, a buscar la manera de completar aquello que nos falta sin importar lo que la sociedad opine al respecto y sobre todo, a prestar atención a los sueños, porque a veces pueden mostrarnos el camino a seguir.

Un mundo para el olvido / Crónicas cibernéticas 02 - Dioni Arroyo



¿Cuál es el lugar al que pertenecemos? ¿Aquel que nos determina nuestro pasado, vivencias y recuerdos o el que nos indica nuestro corazón? La respuesta parece fácil, pero cualquier elección tiene un coste y a veces es difícil calcular, en término de ganancia o pérdida, hacia que lado se inclina la balanza. Puede incluso, que nunca sepamos si acertamos al elegir en una situación así. 

Cuando Alex despierta de la hibernación a la que ha sido inducido en su viaje desde la tierra descubre un mundo fascinante, Algae: un planeta acuático con numerosas islas y peligrosas algas fuente de toxinas que aprovechan en la industria farmacéutica. En poco tiempo conocerá a Max y Neza, dos amigos de los que parece que llegan a su vida para quedarse y comenzará un trabajo como vigilante de prisiones que, si bien no es el soñado por él, supone un nuevo comienzo. Sin embargo, su nuevo hogar está muy lejos de ser un paraíso; los nativos hostiles, descendientes de unos amotinados que llegaron un siglo antes, y la perturbadora presencia del director de la prisión hacen que se percate de que no todas las piezas encajan. 

Tras ‘fracasamos al soñar’, primer volumen de las ‘Crónicas cibernéticas’, Dioni Arroyo nos trae este segundo título del ciclo. Estamos ante una novela corta, independiente de la anterior en todos los aspectos, pero que sigue tratando el inevitable transhumanismo y advirtiendo del doble filo de dicho avance; si bien son incalculables los beneficios que puede traer a la humanidad esta tecnología aplicada al cuerpo y que aún está en ciernes, también lo son los peligros que conlleva de ser controlada por gente sin ética ni moral. 

El autor además vierte en esta obra el resto de sus inquietudes que ya vimos en anteriores publicaciones: desde la preocupación por el desprecio a la naturaleza y la estratificación social (leed ‘Fractura’), a la exploración de una posible sociedad ginocéntrica ('Cuando se extinga la luz'). Asimismo, la profesión del protagonista fue previamente utilizada en su primera novela de ciencia ficción ('Metanoia'). Esto no quiere decir que la que nos ocupa sea un refrito ni mucho menos, pues estamos ante una historia fresca y original de las que se leen en una tarde y que aportan al lector una nueva visión de los mismos temas. 

Arroyo, antropólogo de formación es un perfecto conocedor del comportamiento humano y tal vez por eso siempre saque a la luz nuestros mayores defectos como sociedad. Sin embargo, se esfuerza por transmitirnos mensajes llenos de esperanza. Sus obras están minuciosamente documentadas pero son perfectas (sobre todo esta) para todos aquellos que deseen iniciarse en la ciencia ficción. Así que si nunca os habéis adentrado en el género y queréis vivir una aventura en un futuro donde el ser humano comience a diseminarse por la galaxia hablando Neolatín y Esperanto, siendo ayudados por inteligencias artificiales humanoides y sanados por nanobots, este es vuestro libro. Y si sois doctos en el tema, leedlo también, pues pasaréis unas horas maravillosas que ningún mapeado y borrado neuronal os podrán arrebatar.

Magerit, relatos de una ciudad futura - VV.AA.


Madrid: Magrit, Mayrit, Magerit... su etimología no está clara pero de lo que nadie duda es de que el nombre de la ciudad proviene de la abundancia de agua siglos atrás. Es acertado pensar que si esa copiosidad volviese, deberíamos recuperar el nombre original. Por otro lado, cuando imaginamos el futuro casi siempre buscamos una continuidad, ya sea repleta de avances tecnológicos hacia un bienestar mayor o todo lo contrario, una cadena de desastres e involución propiciada por nuestros defectos y carencias, pero casi nunca pensamos en un punto y aparte debido a un hecho inesperado que implique una ruptura casi total con el pasado. Tal vez nunca lo hacemos porque no somos capaces de prever o consensuar ese suceso que lo cambiaría todo. Si pudiésemos, ¿lo evitaríamos?. 

Este estupendo compendio de relatos parte, tal vez, de estas ideas. Nos narra historias independientes, de distinto tono y mensaje, fechados en diferentes siglos y presentándonos sociedades que poco tienen que ver unas con otras. Pero todos tienen en común un Magerit parcialmente inundado por aguas pestilentes e insalubres y la mención de “las guerras del agua” o un “accidente” como causa de dicha situación. Tan sólo una narración de las que contiene da pistas suficientes para entender la causa de estas guerras y el resto no se ponen de acuerdo en la ubicación de la parte sumergida. Aunque no lo parezca de inicio esto es una gran ventaja ya que abre diferentes caminos a explorar y nos induce, gracias a su diversidad, a distintas reflexiones pues cada una de estas breves obras prospectivas es una pequeña señal de alarma que debe quedar latente en nuestro subconsciente. 

Ni el prólogo de Santiago Eximeno ni ninguno de los diez relatos contenidos en este volumen tienen desperdicio. Más allá de las aguas omnipresentes descubriremos una raza subterránea diferenciada ya fisiológicamente de la que habita la superficie, personas ignorantes de su pasado y su presente o directamente controladas mentalmente, élites con el poder de aniquilar a todos los ciudadanos por medio de la tecnología y luchas por los recursos. Los mega edificios que atraviesan capas de cenizas en suspensión y los personajes cuya ambición traspasa cualquier límite ético abundan. El control de la masa mediante la manipulación genética y la gestación in vitro con la falsa excusa de la búsqueda de la igualdad y la erradicación de las diferencias parecen más que seguras y la tecnología aislando a la gente en vez de conectarla nos suena demasiado cercano. 

La mayoría de estas historias no tienen final feliz ni son una llamada a la esperanza aunque los sueños de sus protagonistas puedan escapar a cualquier tipo de control. Todas ellas obligan al lector a detenerse y reflexionar sobre las posibles consecuencias de los errores de nuestro presente y en distintas distancias que van de las cuatro a las cuarenta páginas, mediante textos dramáticos, cargados de acción o rozando el género fantástico, se plantearán luchas desesperadas contra los poderosos y se demostrará que la masa se compone de seres únicos y diferenciados aunque no puedan escapar de la red que les atrapa. Son muchos los motivos, más allá de disfrutar imaginando puntos representativos de la ciudad total o parcialmente sumergidos, para leer esta recopilación y sentirnos aliviados pensando que aún tenemos escapatoria, que estamos a tiempo de escapar de todos estos futuros posibles. ¿O no?

No te fíes - Sarah Miller


La vida es dura. Deshace nuestros planes, intenta arruinar nuestros sueños y nos pone en situaciones que nunca deseamos vivir. Pero depende de nosotros levantarnos tras cada caída, fortalecernos con cada revés, aprender de nuestros errores y librarnos de nuestros prejuicios. Sólo así aprenderemos a disfrutar del camino, a valorar a quien nos acompañe y a descubrir quienes somos en realidad. 

Sarah Miller es un ejemplo claro de todo esto. En ‘no te fíes’ nos cuenta su historia, todo lo que le ocurrió desde el día que, a sus 18 años, salió de la casa de sus padres enfadada, dolida, tratando de no mirar atrás y sin poder evitar culparles de haberle robado con sus malas inversiones un futuro que creía merecido, hasta el final de un curso académico que pudo costarle la libertad o incluso la vida. 

Tras una infancia demasiado cómoda como único bagaje, decide marcharse a la Universidad de Maryland a estudiar criminología y enfrentarse a un entorno en el que no se siente integrada. Sin dejarse vencer, generando una coraza que le aleja de personas que en un principio cree inferiores, sólo se preocupa por aprobar y labrarse un futuro hasta que una noche todo su mundo cambia, se siente vulnerable y se da cuenta de que no está sola. 

Narrada en primera persona, como un falso diario en el que nos va fechando cada suceso para entender los hechos y su propio crecimiento personal, la novela nos traslada al mundo de las residencias universitarias y las fraternidades, con sus típicas fiestas y los problemas propios de la edad, pero no estamos ante una obra “Chick Lit” al uso. No te fíes es una historia que lo tiene todo para encantar al público juvenil y también para enganchar al lector adulto con una trama policíaca muy bien pergeñada y sobre todo con la evolución de un personaje principal que, ignorante ante la vida, tiene dificultades para diferenciar amor de deseo y ambición de vocación hasta que comienza a conocerse a sí misma.

Combinando a la perfección experiencias vitales marcadas por la iniciación sexual, el amor, la exaltación de la amistad y las nuevas responsabilidades con una inquietante trama en la que cada personaje guarda sus propios secretos (y uno de ellos es un asesino en serie), la novela resulta ágil, muy bien escrita y realmente adictiva cuando te atrapa en su bucle de desconfianzas, ya que en Maryland no puedes fiarte de nadie, ni siquiera de Sarah Miller porque ¿Quién sabe si su mente puede albergar más de una identidad?

Arañas de Marte - Guillem López


“El dolor es un centro de gravedad imposible que distorsiona el tiempo y el espacio.” 

El genial Guillem López nunca deja al lector indiferente. Siempre encuentra la forma de sacudir, inquietar o asombrar al que se sumerge en alguna de sus historias y esta, además, puede que sea la más extraña de todas: un rompecabezas narrativo que obliga a elaborar y descartar teorías a medida que los capítulos avanzan, un thriller psicológico que flirtea con el terror y la ciencia ficción. 

En el primer aniversario de la muerte de su hijo, Hanne y Arnau organizan, siguiendo la recomendación de su terapeuta, una reunión con sus amigos y familiares para tratar de superar el duelo. Durante el evento ella sufre un desvanecimiento y tras varias pruebas médicas descubren una patología inexplicable; su cerebro está repleto de oscuros agujeros. Desde ese momento nos sumergiremos en la realidad de una mujer deshecha y distanciada de su marido que huyendo de las Arañas de Marte, vive el pasado, el presente y el futuro de la vida que tuvo o de las que pudo tener. 

La protagonista nos conduce por el paisaje de sus recuerdos y sus pensamientos. Conjuga realidades acontecidas, soñadas o temidas, pasados coincidentes con Arnau y otros que sólo ella puede recordar. Vidas casi nunca exentas de dolor y aflicciones, distintas formas de desviarse del camino huyendo de aquellos insectos que tratan de controlarla (y que descubrió en una novela de serie B durante su adolescencia) y momentos en que recupera sus sueños o a su hijo perdido. Sin embargo esta no es una novela sobre la locura, esta narración versa sobre el dolor y la percepción de la realidad, porque es nuestra mente la que decide lo que es real independientemente de lo que los demás puedan decir. 

Con su juego recuerda durante muchas páginas a las historias del gran Philip K. Dick. Ambientada en una Valencia reconocible es compleja y desasosegante, de aquellas que en una segunda lectura pueden aportar distintos y más profundos matices que en la primera. Los agujeros negros de cada capítulo, profundos e insondables como los del cerebro de la protagonista y que aparecen advirtiendo al lector que Hanne debe huir, son una señal de alarma, pero también una nueva oportunidad de comprender y de vivir, de dejar atrás la desesperación y los fármacos o de acabar con el mundo entero. Es por tanto un libro que exige del lector tanto como le da y cuyo final, si se alcanza, sólo asegura una cosa: seguir adorando a Guillem López.

Nunca hables con el diablo - David P. Yuste



Ciertos seres vivos no necesitan ver; pueden prescindir totalmente de esta facultad y aun así orientarse, alimentarse y reconocerse entre ellos. Otros, como algunos topos del Sahara, son sordos. Sin embargo, los seres humanos que nos solemos considerar a nosotros mismos el culmen de la evolución, dependemos tremendamente de nuestros sentidos. Sí, los invidentes se adaptan y tienen una vida plena y lo mismo ocurre con quien no puede escuchar sonido alguno, pero ¿acaso a alguien no le aterra imaginarse el posible aislamiento al que se vería abocado en el caso de no poder ver ni oír? Esta novela corta de David P. Yuste combina magistralmente dos terrores distintos: el atávico al mal absoluto encarnado por el diablo y otro, menos agudo y más racional, a la dependencia, la vulnerabilidad y la ruptura total con la vida que llevamos ante la privación sensorial. 

Ana, la protagonista, es diagnosticada con el Síndrome de Usher. Ella misma cuenta como se fue aislando y pasó a depender totalmente de su pareja, un hombre que no pudo soportar la situación y que un día, sin previo aviso, la ingresó en un centro especializado en gente con problemas similares al suyo. El autor, con un lenguaje claro, coloquial y sin adornos consigue que el lector empatice desde el primer momento con ella, que de la lástima inicial pase al orgullo ante sus progresos y con ellos recobre la esperanza. Que se sienta en deuda con quien la ayude y guarde rencor a quien no lo hizo. Y que se angustie e intranquilice cuando el mal se haga presente. 

Se trata de una narración curiosa pues nos sumerge de lleno en la lucha de la protagonista ante la adversidad, en sus procesos de aprendizaje del lenguaje dactilológico empleado por los sordociegos, en sus avances con el braille y en la intensidad de sus sentimientos hacia las personas que la ayudan a romper su soledad. Sin embargo, el terror va llegando en pequeñas dosis. Tanto es así que el lector puede incluso llegar a dudar sobre si es real lo que Ana vive en determinados momentos. Pero desde el primer susto, el miedo se queda y con cada nuevo suceso la tensión aumenta haciendo temer que no haya escapatoria. 

Es cierto que, aunque el final es el debido, esta historia sabe a poco. Tal vez, después de terminar la lectura os preguntéis si vuestros ojos y oídos os estén impidiendo percibir otras realidades o si el cerebro humano, privado de los dos sentidos más importantes, funcione de distinta manera. Pero habrá algo sobre lo que no os quedará ninguna duda: nunca se debe hablar con el diablo, porque el diablo nunca olvida y jamás os dejará escapar.

Bajo nuestros pies - Francisco Javier Olmedo Vázquez

Manteneos alejados de este texto blasfemo pues los heréticos conocimientos ancestrales que guarda os conducirán irremediablemente a la locura. Vuestras mentes no están preparadas para descubrir los inefables secretos procedentes de grimorios prohibidos y vetustos manuscritos malditos que nuestro Maestro Olmedo Vázquez, heredero de Lovecraft, ha reunido gracias al estudio de la correspondencia, diarios y documentos que otrora pertenecieran a sus colegas los profesores Kleinman y Lindgren. 

No os dejéis engañar por su exquisita prosa propia de siglos pretéritos, por sus exhaustivas descripciones de horripilantes seres primigenios y macabros rituales, ni por su magnífica descripción del modo de vida e ingenios del primer cuarto del siglo XX. Este aparentemente inocuo entretenimiento que transcribe las cartas y diarios fechados a partir de 1921 entre los dos investigadores de lo oculto y que condujo al primero de ellos a la maldita ciudad de Salem antes de su desaparición, es mucho más de un compendio de leyendas olvidadas o negadas por la historia. Las páginas que contiene ilustrarán al adepto y martirizarán al incrédulo con conocimientos sobre civilizaciones antediluvianas, seres extraterrestres, infames cultos nacidos tras la aniquilación de los templarios y la realidad que esconden diversas mitologías tomadas por quimeras. Y a medida que avancen en esta sacrílega lectura y se imbuyan en su malsano ambiente de tensión creciente dando crédito tanto a los mitos Lovecraftianos, considerados mera literatura por los ignorantes, como a los vilipendiados tratados medievales sobre ocultismo, se irán acercando a la última y terrible verdad sobre la naturaleza de G’hlak el destructor, el que se gesta bajo nuestros pies, y su padre Azathoth que habita en el centro del cosmos.

Todo está relacionado. Todo forma parte de una terrible verdad que, como a los hombres descritos en este pérfido volumen, hará encanecer o arrancarse sus propios ojos a aquellos que no tengan el valor suficiente para ponerse al servicio del dios de la carne y de la sangre. Como nuevo adepto a este culto ancestral haré cuantos sacrificios sean necesarios, cualquier acto que me sea ordenado por deleznable y repulsivo que parezca, para ocultar la verdad sobre la Ciudad de Sarkomand, el Malleus Maleficarum, los seres titánicos repletos de probóscides vermiformes cuya existencia se ha negado durante siglos y cualquier otro sórdido conocimiento que revele indicios de la llegada del que ha de venir.

Por tanto, os repito mi advertencia: ¡manteneos alejados de este infausto libro! Si lo leéis, vuestra percepción del cosmos cambiará para siempre y si no os sometéis a los verdaderos dioses, crueles e ininteligibles, nos veremos obligados a daros caza; tal vez os convirtamos en alguna suerte de bestia porcina u os sacrifiquemos para alimentar con vuestras vísceras a nuestro señor. ¡No leáis más! ¡Huid!

Épsilon - Sergi Llauger


¿Qué ocurriría si nuestro planeta tuviese, literalmente, los días contados? ¿Si supiésemos la fecha exacta en que será absorbido por una masa de neutrones procedente de una supernova y que lleva cerca de un siglo viajando a enorme velocidad rumbo a la tierra? ¿Qué sucedería si a falta de menos de un año para el fin, quedase un ‘Arca’ en la exosfera esperando para hacer el último viaje de evacuación a Épsilon, pero no contase con capacidad suficiente para albergar al resto de la población humana que malvive en Paradise Route? ¿Y si su fuente de energía fuese robada?. Este es el excepcional entorno que prepara Sergi Llauger para desatar un thriller apasionante protagonizado por Jacob dos Balas, uno de los mejores cazarrecompensas que quedan vivos y que busca de su propia salvación, (o así lo cree él). 

Tal vez la acción desbordante y los constantes giros que hacen temer que el cazador se pueda convertir en presa no dejen analizar lo complejo y detallado del universo creado. Poco a poco se nos va descubriendo una sociedad aterrada, inestable y hambrienta en la que la “seguridad” corre a cargo de mercenarios y donde la gente puede morir en cualquier momento, ya sea a manos de algún desesperado, por fuego cruzado entre bandas o por la “fiebre roja”. Casi todos asumen su cercano final pero tratan de aferrarse a algo para seguir con sus rutinas, da igual que sea a la esperanza de ser seleccionados para el último viaje o al credo de la Ilumonología que predica una nueva vida y sitúa a la materia y la energía como su deidad. Y los menos sumisos, los que no están dispuestos a seguir esclavizados en un nuevo orden mundial que ha puesto todos los recursos, humanos y materiales, al servicio de la construcción de las Arcas, se empeñan en negar que César, el revolucionario, haya muerto. 

Con un constante y agresivo bombardeo publicitario de los que tratan de sacar el último crédito a los agonizantes habitantes de la tierra (crítica al capitalismo), el lector mantendrá la cordura frente a tanto delirio uniendo su propósito al de Jacob. Con el viajará desde una prisión subterránea rodeada de lava y gobernada por un simbionte que sumergido en petróleo se comporta como el señor de los infiernos, hasta la exosfera donde los nuevos reyes y príncipes piensan en su futuro sin remordimientos ni dudas. 

Cyborgs, mutantes, rivalidades entre cazadores, tecnología avanzada y mucha violencia atraerán sin duda a los amantes de la acción que no saldrán defraudados y serán conducidos hasta un final que tal vez ya hayan visto, pero que no se esperarán. Sin embargo, el universo creado por el autor, ese que tal vez pase desapercibido al intentar esquivar las balas y los cuchillos, es digno de toda una saga literaria. Es decisión del lector, por tanto, mantenerse cuerdo junto a Jacob y soñar con el milagro o sucumbir a la desesperación y buscar la autodestrucción antes de la llegada de “el Ángel”.

Neopiel - Juan Antonio Oliva Ostos


Neopiel es un sobresaliente híbrido entre el terror, la fantasía oscura y la ciencia ficción. Con un arranque propio del cyberpunk, conjugando rifles de precisión con Katanas en una apocalíptica Neo Edo que ha cerrado sus puertas a los refugiados, Oliva Ostos nos plantea una partida de ajedrez entre dos reinas, la blanca y la negra (no nos referimos al color de la piel), ambas cubiertas por sus alfiles que buscan la posición del Jaque. Pero para entenderlo todo tiene que llevarnos años atrás, mostrarnos el rostro del mal y hacernos descubrir la importancia de la sangre... 

El autor, amante de la historia y las ucronías, sitúa el origen de esta trama en la Segunda Guerra Mundial, cuando los Nazis buscaban objetos de poder por todo el mundo, abrían las puertas al esoterismo dentro de su credo y no dudaban en experimentar con humanos en los campos de la infamia. Enraizando en el episodio más oscuro del siglo XX aunque sin dedicarle demasiadas páginas, absorbiendo toda su oscuridad, maldad y demencia, nos conduce a un futuro en el que tal vez tengamos los días contados, pero pasando por un presente repleto de escenas delirantes dignas del mismísimo Clive Barker. Y es que la conjugación de elementos en esta obra es tan brutal y a la vez tan natural que una vez finalizada dan ganas de releerla una y otra vez para substraer todas las conexiones y matices. 

Clones, hermafroditas, seres andróginos, e incluso una nueva interpretación del mito vampírico conviven interactuando a fuego lento, bajo una nueva piel irradiadora de belleza y erotismo que oculta el mal atávico, impulsivo e irracional, hasta desembocar en una orgía de sangre y sadismo propia del averno. Y mientras el lector pasa páginas asombrándose con cada detalle y con el oscurecimiento del tono de la narración, hay lugar para la crítica hacia la dudosa moral de los más ricos y la utilización a la que se entregan algunas modelos con tal de vivir un sueño artificial. 

Esta edición de Cazador de Ratas cuenta además con unas maravillosas ilustraciones de Héctor R. Asperilla que van apuntalando cada fase del argumento y otorgando un cariz más siniestro si cabe a su desarrollo. Neopiel es, por tanto, de lectura obligada. Pocas veces viviréis un enfrentamiento tan apasionante, puede que eterno, entre dos Reinas que huyen de la soledad, demostrando que el mal no es un concepto abstracto ni subjetivo, donde los demonios tampoco son metafóricos y que cuestiona constantemente cuál es el precio del alma. Porque todos, tarde o temprano, la venderíamos como Fausto. Aunque con ello desatásemos el apocalipsis.

Cometierra - Dolores Reyes


Cometierra no es una historia amable. No es una obra resumible con la etiqueta de realismo fantástico a pesar del argumento y los elementos que la integran. Es denuncia, dolor y sensibilidad. Es protesta y también una llamada a la resistencia y la esperanza. 

Cuando una niña se derrumba sobre la tumba de su madre y fruto de la desesperación se lleva a la boca la tierra que cubre el ataúd, consigue ver al asesino: su propio padre. Poco tiempo después, su tía, superada por las circunstancias y desentendida de cualquier afecto hacia ella y su hermano Walter les abandona dejándoles solos en el mundo. A partir de ese momento deben sobrevivir por sus propios medios; él encuentra trabajo en un taller y ella, poco a poco, comienza a utilizar su don para ayudar a quien se lo pide. Sin embargo, a pesar de su excepcionalidad, no es importante. Es invisible para todos los que no la necesitan y de esa forma casi deja de existir si no es para desempeñar su talento olvidándose incluso de su nombre. Todos la llaman “Cometierra”. 

La autora, con una narración en primera persona cargada de localismos y expresiones acordes a una joven de la clase social más desfavorecida, nos traslada a una pequeña localidad de la Argentina más empobrecida donde la violencia, las muertes y las desapariciones están a la orden del día y donde la policía, inmersa en un bucle de inoperancia y racismo, es el ejemplo más palpable del fallo y la desprotección del sistema. 

Buscando constantemente calor humano, con su maestra de infancia fallecida que le habla en sueños como única amiga y a veces repudiada por su don, ayuda a quien se lo pide (normalmente otras mujeres), arriesgando su vida y sacrificando su bienestar. Comer tierra es un proceso doloroso, desagradable en sí mismo que le induce visiones duras en las que empatiza con las víctimas sintiéndose afectada. Y a pesar de su altruismo y su buen corazón pronto confirma que la soledad, el abandono y la negación de ayuda por parte de los demás será una constante en su vida. Pero superando las decepciones seguirá intentando abrirse a la vida, descubrirá el amor y vivirá el sexo de una forma instintiva y pasional, extensión de sus sentimientos, hasta que tenga que decidir si continuar o no por un camino que anula su propia identidad. 

Esta maravillosa novela que descubrí en El Blog Aurisecular es un canto a la mujer, aún hoy en día maltratada, desprotegida e invisible en muchas partes del mundo. La mujer como ser que generalmente antepone a los demás frente a sí misma evitando alterar el orden establecido. Pero también es un llamamiento a romper esas cadenas y elegir un camino propio.

Seb Damon Libertad Virtual - Martin McCoy


Cuando se aborda la lectura de una novela que es continuación de otra de la que se guarda un grato recuerdo, siempre cabe el temor al desencanto o la decepción por no alcanzar el nivel (real o idealizado) de la primera; Martin McCoy dejó el listón muy alto con su ‘Seb Damon 3 14’, una obra original, fresca, de ritmo frenético y tremendamente divertida. 

Libertad virtual arranca exactamente donde terminó la novela anterior: en Ilarki, año 2048. Seb intenta adaptarse a su nueva vida después de resolver un cruel asesinato que le hizo ganarse las simpatías del gobierno de la ciudad lunar y cierto reconocimiento por parte de la prensa lo que le ha garantizado multitud de nuevos clientes. Bianca sigue ahí, amándole y dejándose amar en un romance tan escurridizo como divertido y el dinero ya no es un problema... pero todo se complica cuando prácticamente es obligado a buscar a Jäger, un peligroso terrorista que al parecer ha hecho lo imposible: escapar de la prisión de realidad virtual donde cumplía condena. 

Crudeza, violencia, humor, sexo y un ritmo vertiginoso que permite pasar por encima de crueldades sin dañar sensibilidades siguen siendo la “marca de la casa” y McCoy persiste en su decisión de dosificar pequeños detalles sobre la ciudad lunar en lo que sigue siendo una novela negra con piel de ciencia ficción. Sin embargo, ya no es tan denso ese clímax del cine de sombrero y gabardina de los años 50 que encontrábamos en su predecesora; esto se debe a la propia evolución del autor que, ya con el personaje perfectamente definido y con capacidad para desarrollar tramas más complejas, no ha necesitado echar mano a “recursos prestados”. Bianca gana protagonismo y su química con Seb no se diluye. Además, nuevos personajes originales y divertidos a ambos lados de la partida, le otorgan frescura a lo ya conocido. 

El autor demuestra en esta segunda aventura de Seb (y compañía) que tiene claros los parámetros de su saga y se atiene a ellos. Pero dentro de esas limitaciones autoimpuestas exhibe su continua evolución aumentando incluso la empatía del lector por sus protagonistas y desarrollando un argumento realmente original. Además deja clara su postura contra la homofobia y aprovecha mejor sus gags de reivindicación social e igualdad de género implicando a personajes masculinos en situaciones desagradables habitualmente vividas por las mujeres. 

Todos estos son motivos suficientes para que, si no lo habéis hecho ya, vayáis a Ilarki a pasar unas vacaciones. No os arrepentiréis. Hacedlo pronto pues seguro que habrá más aventuras. Yo esperaré a la tercera entrega, no vaya a ser que el Sr McCoy siga desaprovechando al genial Héctor en cuyo caso tendré que ir con unos amigos a visitarle a su domicilio, aunque se mude a la Luna, y ni Seb Damon podrá salvarle.